jueves, 9 de octubre de 2014

lunes, 9 de junio de 2014

Recuerdos

Hacía tiempo que no actualizaba el blog, este verano me he propuesto volver a dedicarme en serio a esto de escribir, ni sé las veces que he dicho esto, espero que esta vez sea la verdadera. Una amiga me decía hace poco que lo hiciera aunque sea como terapia, como quien escribe un diario, por supuesto habrá cosas que serán demasiado personales y no aparezcan por ninguna parte, pero otras sí lo harán.

Con este pequeño texto participé hace poco en el primer concurso de microrelatos de Canarias 7, no gané, supongo que hay que llamar a muchas puertas antes de que una se abra. La primera frase era impuesta por la organización del concurso.




Abrió el periódico de ese día y no pudo evitar el temblor que sacudió todo su cuerpo ante la fotografía que vieron sus siempre tristes ojos verdes. En aquella imagen, la sonrisa más bonita que había visto en toda su vida en la cara del hombre que más había amado. Su único y verdadero amor parecía mirarla desde el gris papel. Cerró los ojos para mantener las lágrimas que brotaban con pena. Él había muerto sin saber que ella todavía le amaba. La suya había sido una de tantas historias trágicas de dos jóvenes que se enamoran de quien no deben. Sus vidas eran tan diferentes, ella era la única heredera de un importante empresario y él, un joven periodista que se ganaba la vida como podía. Todo el mundo había puesto el grito en el cielo, nadie aprobaba esa unión y nunca nadie supo que él le había dado sus primeros besos, sus primeras caricias, que aquel humilde muchacho había sido su primer hombre, su primer y único amor. !Abuela!- gritó una voz tras ella- ¿Porqué lloras? Por los recuerdos Javier- musitó sin más a su nieto. ¿Pero son malos o buenos? Lo mejores cariño, los mejores- y sonrió.

viernes, 3 de febrero de 2012

Corazones de gominola.,..algo tan simple



Gominolas con forma de corazón

Pequeños detalles…cosas nimias, sin importancia que a veces consiguen tener en algunas personas un efecto que muchas otras no entienden. 

Algo tan simple como una palabra educada. Dos desconocidos que se miran e intercambian un “buenos días”…quizás esas sean las únicas dos palabras que salgan de la boca de uno u otro, o quizás sean las últimas. 

Algo tan simple como un “qué ojos tan bonitos tienes” que dice un amable frutero a una joven clienta que tal vez sirvan de empujón a que la chica se anime a verse guapa así misma. 

Algo tan simple como aceptar una invitación de alguien aunque no te apetezca lo más mínimo lo que te ofrece. Tal vez ese alguien solo quiere estar contigo y no encuentra una mejor forma de pedírtelo.  Quizás sea su forma de ponerte a prueba, porque en alguna parte de su mente, o de su corazón, necesita saber que le importas algo, un poquito tan solo. 

Algo tan simple como un mensaje de buenos días, un café para dos, una sonrisa acompañada de un guiño de ojos. 

Algo tan simple como la alegría de alguien que hace mucho tiempo que no ve te ve, como la risa de un niño que te adora. Como el mensaje de un amigo que está muy lejos y comparte alguna alegría contigo. 

Algo tan simple como una llamada de teléfono: “¿Necesitabas algo? …No, solo llamaba para oírte”. 

Algo tan simple como un beso ficticio de los protagonistas de tu serie favorita, esos cuya historia de amor y desamor te recuerda tanto a la tuya propia. 

Algo tan simple como una frase acertada de un amigo que te conoce, que te entiende, que ha llorado y reído contigo. 

Algo tan simple como un beso de buenas noches a tus padres y un recuerdo para los que se han ido, todo esto antes de irte a dormir. 

Algo tan simple como el recuerdo de un maravilloso sueño la noche anterior, el deseo de que se repita....

Algo tan simple como una bolsa de corazones de goma en la mesilla de noche.

Hay una canción que habla de “deseo de cosas imposibles” …nada de esto es imposible, solo es …algo tan simple.